Hoy sentí que en el fondo no había quedado del todo olvidado y que un cachito perduraba ahí clavado como la púa del cactus...
Y que probablemente la flecha de Cupido se encuentre aún en mi llaga haciendo que sangre, y produciéndome tétanos por su óxido, pero pronto se quemará y desaparecerá... Solo puedo dejarme llevar por la marea de la paciencia y por el tiempo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario