Ha sido el dolor el que marca mis últimos tiempos. Estar de pie sin sentir que de verdad lo estás, echar una mirada en una determinada dirección y comenzar a recordar. No ha sido mentira todo esto por mi parte, lo he pasado mal, he vivido en el miedo y, después de todo el daño que me he llevado para mis adentros, sigo sufriendo en mi silencio. Ya no me importa que las lágrimas se me escapen cuando la gente pasa a mi lado por la calle; llegué a alcanzar tal estado que no pude contener el mar de mi agonía en ningún lugar. Es parar la mirada y florecer otro recuerdo; otra maldita llaga que me recuerda que fui yo quien tomó esta decisión. Ya me resulta indiferente la opinión ajena, estoy exhausta y cansada de escuchar la idea que tienen hacia mí de que crean que mendigo por amor y de que juzguen si realmente corre en mí el sentimiento o no... ¿Vivís acaso en mi mente para saber qué me sucede a mí? Pues sellad vuestros malditos labios y reposad la lengua un rato que todo lo que hagan los de alrededor algo malo conllevará desde vuestro campo de visión pero creedme, nunca tendréis la capacidad de levantar la mano, abrir la boca y decir todos aquellas acciones que no son correctas realizadas por ustedes solos y sin la colaboración de nadie a quien culpar de todo.
Me he llevado todos aquellos detalles que forjaron en mi corazón un alboroto de felicidad inimaginable, he tratado de que tus caricias y esos gestos sean la semilla de un bonito recuerdo del pasado y, sin embargo, me duele porque ya no tendré otra oportunidad de repetir todo aquello. No sé si sufres también, pero supongo que la respuesta es afirmativa. No deseo que te hagas una mala impresión de mí, ni ser una tortura en tu vida ni nada parecido. Escogí la decisión porque no podía resistir más... La pena, el llanto y el dolor me habían afectado mucho... Han sido muchos hechos que me han hecho sufrir y no sabes cuanto. Para mí es muy difícil porque me encantaría estar de nuevo junto a ti, pero así yo no puedo; no es sano para ti ni para mí, es un mutuo castigo que nadie ha impuesto; algo que el destino colocó en el camino. Quiero confiar en ti, pero no me distes las respuestas que buscaba, nada concordaba mi amor... Y no sé si lo entiendes, pero yo me levanto viviendo en la más triste de las mañanas y duermo entre lágrimas de dolor... Si lo deseas,no me creas y piensa lo que tu mente te diga que, al menos, mi conciencia está tranquila por haber soltado todo esto.
Es duro ver como la vida sigue a mi alrededor funcionando como siempre, mientras que me hundo irremediablemente con mi sombra, tener las ilusiones rotas y con el único deseo de llorar hasta que las lágrimas se agoten. Me duele, me duele me mucho y por ese mismo motivo deseo morir sola y sin compañía; a partir de ahora la soledad me resulta más sana y buena que el establecer un lazo especial con otra persona. Dejad las velas y las flores para los ilusos de este mundo que viven en una falsa nube, abandonad todas aquellas baladas y palabras llenas de una gran artimaña que solo sirve para acumular recuerdos y vivir en la miseria del desengaño... Quizás este aspecto de la vida no esté hecho para mí, o simplemente nadie es capaz de comprender la madera de la que estoy hecha. Tal vez sea que el amor siente odio hacia mí o que nací para que nadie al que yo pueda llamar mi amor llore ante mi cuerpo inerte el día de mi ida hacia un mundo, un cielo o lo que se halle allá, dondequiera que esté esa luz que muchos divisan justo cuando vana dejar de contemplar el mundo, cuando su mundo deje de dar vueltas pero en nuestro continúe, tan indiferente, ignorando todo lo que retumba en su suelo...
Me he llevado todos aquellos detalles que forjaron en mi corazón un alboroto de felicidad inimaginable, he tratado de que tus caricias y esos gestos sean la semilla de un bonito recuerdo del pasado y, sin embargo, me duele porque ya no tendré otra oportunidad de repetir todo aquello. No sé si sufres también, pero supongo que la respuesta es afirmativa. No deseo que te hagas una mala impresión de mí, ni ser una tortura en tu vida ni nada parecido. Escogí la decisión porque no podía resistir más... La pena, el llanto y el dolor me habían afectado mucho... Han sido muchos hechos que me han hecho sufrir y no sabes cuanto. Para mí es muy difícil porque me encantaría estar de nuevo junto a ti, pero así yo no puedo; no es sano para ti ni para mí, es un mutuo castigo que nadie ha impuesto; algo que el destino colocó en el camino. Quiero confiar en ti, pero no me distes las respuestas que buscaba, nada concordaba mi amor... Y no sé si lo entiendes, pero yo me levanto viviendo en la más triste de las mañanas y duermo entre lágrimas de dolor... Si lo deseas,no me creas y piensa lo que tu mente te diga que, al menos, mi conciencia está tranquila por haber soltado todo esto.Es duro ver como la vida sigue a mi alrededor funcionando como siempre, mientras que me hundo irremediablemente con mi sombra, tener las ilusiones rotas y con el único deseo de llorar hasta que las lágrimas se agoten. Me duele, me duele me mucho y por ese mismo motivo deseo morir sola y sin compañía; a partir de ahora la soledad me resulta más sana y buena que el establecer un lazo especial con otra persona. Dejad las velas y las flores para los ilusos de este mundo que viven en una falsa nube, abandonad todas aquellas baladas y palabras llenas de una gran artimaña que solo sirve para acumular recuerdos y vivir en la miseria del desengaño... Quizás este aspecto de la vida no esté hecho para mí, o simplemente nadie es capaz de comprender la madera de la que estoy hecha. Tal vez sea que el amor siente odio hacia mí o que nací para que nadie al que yo pueda llamar mi amor llore ante mi cuerpo inerte el día de mi ida hacia un mundo, un cielo o lo que se halle allá, dondequiera que esté esa luz que muchos divisan justo cuando vana dejar de contemplar el mundo, cuando su mundo deje de dar vueltas pero en nuestro continúe, tan indiferente, ignorando todo lo que retumba en su suelo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario