Y todo queda bajo mis pies como las tristes cenizas tras ser abandonadas por la hoguera que antes ardía con fuerza y persistencia. Levantaré la cabeza tras agacharla de manera irremediable para decir que todo marcha bien y que todo continúa. Sencillamente mi mente no sabe qué pensar y mi corazón, simplemente, es un completo idiota por seguir insistiendo y luchando contra mi lógica.
No hay comentarios:
Publicar un comentario