No digas ni una palabra más, no dejes escapar otro fonema de tus irritantes labios. No sé si esto te lo ordenas a ti mismo para dejar de lado todo este tema o simplemente es por el hecho de que quizás nunca fui de mera importancia para tu alma. Fueron muchas letras bien decoradas, bellas y reflexionadas y hechos que dejaban mucho que desear. Y así, fue como destrozaste poco a poco mi pequeño, nuevo y, a la vez, gran mundo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario