Trato de ser feliz, pero no lo soy porque sé que nunca podré darte de nuevo mi mano y sentir que estoy otra vez en ti y contigo para luchar por arrancarte las sonrisas. Quizás haya intentado sacar “un clavo con otro clavo”, pueden haberme parecido monos ciertos chicos o sentir algún tipo de atracción, pero todo eso son tonterías e intentos de no desbordarme en cuerpo y alma por tu ausencia. Hoy día, y hace ya tiempo, puedo conocer la única y pura verdad: eres la persona a la que más he querido y, seguramente, la más imposible de ver. No sé ya que hacer;me encantaría ir corriendo a donde estés sin importarme todas mis responsabilidades que, a fin de cuentas, son ignoradas si se trata de ti. Odio ver que se pasa la vida sin poder hacer nada para cambiar la tuya a mejor y no sabes cuanto me hace sufrir no poder conseguir que tengas una vida normal. He echado de menos lo que fuimos, pero sinceramente me da igual poder o no volver contigo; lo que de verdad quiero es tu felicidad. Me importa un puto carajo no poder besarte más o darte la mano; solo quiero que seas feliz aunque para ello tenga que ser con otra… Espero que, al menos, sepas que te quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario