Cuando tenga que ver tu rostro, tan solo te pido, que cuando esas lágrimas corran por tus mejillas, sean por motivo de alegría.
Las cosas hechas con mucha paciencia, son aquellas que se han hecho con dulzura, dedicación y esfuerzo.
Cuando mires hacia atrás, y veas todo lo que dejaste o cometiste; te alegrarás, todo eso es pasado y ahora debes basarte en pasar bien el presente e intentar hacerlo lo mejor posible.Es inevitable recordar a aquellas personas, que un día pisaban la misma tierra que tú, y lo que menos se puede evitar, son los precisos momentos en los que te hacia feliz...
Cuando mejor creía que lo superaría, me equivocaba, necesitaba tiempo y desahogo.
Azúcar y sal, dos cosas que puedes echar en tu olla de la amistad.
Ver aquella vieja muñeca, y verte a ti misma jugando de pequeña, y reflexionar entonces, ¡Qué problemas eran aquellos!
Que más da el mal tiempo, de todas formas podrás reír y disfrutar junto a las personas que más amas.
Dame tu mano, y nunca sueltes la mía, no quiero que te vayas; no quiero que caigas en el barranco en el que existe un mundo, un mundo de soledad; tu mundo sin el mío.
No hay comentarios:
Publicar un comentario