En su maleta, ella guarda con ternura todas las cosas que ha elegido para su viaje de la vida. Amistad, compasión, tolerancia, armonía, paz, piedad... Ha metido muchas cosas, sentimientos y nada material, pero por el camino, distintos mercaderes y otras personas, se encargarán de asegurar que en su maleta otras cosas malas o buenas lleguen a ella... Caminando por su camino de su vida, una anciana se le acercó un día y tan sólo le ofreció su amistad... Ella quedó sorprendida, pero no lo dudó, pues ella pensó ``Los ancianos y ancianas son muy nobles, y necesitan un poco de diversión y compañía´´. Caminaba junto a ella y cuando paraban para descansar por la noche, mientras ella dormía la anciana en su maleta cosas metía... La maleta de la joven, no estaba asegurada por códigos de cifras, porque ella era pura y blanca, un alma blanca que compadecía y perdonaba... Pero la anciana, metió rencor, ira, celos, envidia. Cuando ella comenzó a madurar, tenía demasiado peso en su maleta, y aunque estaba cambiando, se compadecía de la anciana, y no se molestaba ni en preguntarle si le podía prestar su ayuda... Un día, encontró al hombre que le concedió sus dos gemelos; una hija y un hijo, y con el que montaría un gran negocio... Sentimientos malos, fueron metiéndose en su maleta. Envejeció y ya no era la misma. Ni si quiera visitaba a sus hijos, había heredado por parte de su marido todo el negocio, y cuando se le presentó un antiguo amor aún queriendo haberlo comenzado algún día aunque fuese en su vejez, lo rechazó. Él era un viejo pobre, y a ella al parecer la consumía la avaricia, el poder, la riqueza... Ya ni su familia la quería porque era un ser oscuro y perverso, el cual no aceptaba nada, ni respetaba otra cosa más que no fuese su dinero... Murió y en su entierro nadie la aguardó ni la visitó, tan sólo aquel viejo hombre que fue su antiguo amor, amor que siempre quedaría enterrado y parado bajo las manecillas del reloj del tiempo... Comenzó a reflexionar, y se dio cuenta, de que nadie le ofrecía ni una sola rosa a su vieja y no cuidada tumba... Se dio cuenta de su error y se arrepintió de no haber meditado la decisión de su larga compañera por el camino de su vida. Ni muerta supo ni le dijeron que la anciana le había metido todo ese mal rencor, y los malos sentimientos... Pero, lo adivinó.Si no sabéis la moraleja, os la explico :) tan sólo decidme por un comentario que la explique.
Explica pleasse, no me dejes con la intriga
ResponderEliminar(。◕‿◕。)
Vale :)
ResponderEliminarLa anciana es todo lo que tenta, convierte al hombre en alguien distinto a como es él, las malas y falsas compañías, el mal efecto que tiene el poder sobre los hombres, etc.
Ella representa a una persona cualquiera, que se ha convertido por culpa de la sociedad, el dinero y otros factores en alguien que nunca fue.
Moraleja: Antes de tomar una decisión, de darle toda la confianza a alguien, antes de aceptar o hacer algo sabiendo que está mal, antes de de dejarse tentar, se debe pensar en el efecto que puede tener la acción que se realice y saber elegir y distinguir lo bueno de lo malo. No digo que no podamos cometer errores sin querer o para escarmentar sin saber lo que hacemos y sus consecuencias, pero se deben evitar que se conviertan en muchos y que eso afecte a uno mismo y a los que estén a tu alrededor.
Espero que haya quedado más claro :)
Ahora tengo clara la historia, gracias X)
EliminarCoincido contigo en lo de obrar de forma sensata y reflexiva, pero no en lo de desconfiar de la gente de antemano. Yo tengo fama de ser muy confiada y puedo asegurarte que a lo largo de mi "historia" me han sucedido muchísimas más cosas buenas que malas gracias a completos desconocidos. Además nadie puede obligarte a hacer algo que no quieres por mucho que te tienten, ni aún en estado de hipnosis puedes obrar mal (de forma grave) contra tu voluntad.
Bueno esta es sólo mi experiencia ;)