Ella, me escuchó llorar al nacer y tantas otras, por manías o penas....
Ella aguantó mis duras rabietas cada vez que me enfadaba por una tontería.
Ella me comprendió aunque le costase a veces. Me animó. Me tranquilizó. Sus brazos me sirvieron de abrigo en mil y una noches frías y desoladas que atravesé.
Siempre preocupándose por mí.
Ella apoya mis sueños.
Aguanta mis estupideces.
Proporcionándome seguridad y paz.
Enseñándome valores.
Y es que sigue cuidándome como nadie lo hizo.
Ella sufre cuando yo sufro... Y quizás aunque a veces no la entienda, la quiero demasiado.
Y cuando vaya al cielo estoy segura, de que de su espalda nacerán dos puras alas blancas, llevándose su espíritu. Y entre lágrimas le miraré dulcemente. Pero no hay que pensar en eso, pues ese momento está aún muy lejos...
Ella aguantó mis duras rabietas cada vez que me enfadaba por una tontería.
Ella me comprendió aunque le costase a veces. Me animó. Me tranquilizó. Sus brazos me sirvieron de abrigo en mil y una noches frías y desoladas que atravesé.
Siempre preocupándose por mí.Ella apoya mis sueños.
Aguanta mis estupideces.
Proporcionándome seguridad y paz.
Enseñándome valores.
Y es que sigue cuidándome como nadie lo hizo.
Ella sufre cuando yo sufro... Y quizás aunque a veces no la entienda, la quiero demasiado.
Y cuando vaya al cielo estoy segura, de que de su espalda nacerán dos puras alas blancas, llevándose su espíritu. Y entre lágrimas le miraré dulcemente. Pero no hay que pensar en eso, pues ese momento está aún muy lejos...
Muy bonita entrada, la verdad describe a la perfección las relaciones con las madres y me encanta :)
ResponderEliminarGracias por pasarte por mi blog y no importa el largo del comentario, lo importante es que comentes... nos vemoss besos
Muchas gracias :3 De nada, un comentario siempre gusta ;) ¿No?
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